Después del brutal equilibrio que lograron en el 2010 con High violet, un trabajo que armoniosa y emocionalmente es capaz de estremecer a cualquiera, regresa Matt Berninger y The National con su características tonadas y voces.

“Trouble will find me”  se muestra como un disco maduro, donde la percusión cobra más vida y la esencia de la banda sigue latente. La pandereta, el tono tétrico y misterioso, reverberan inevitablemente emociones pasadas desde el momento que I Should Live In Salt comienza. Sin muchas impresiones. Sigo ansiosa por saber qué habrá en el resto del disco. Demons sigue con un tono suave y una letra punzante.

El levantamiento que necesitaba empieza con Fireproof que me suena más a la combinación que esperaba  conseguir en este disco: suavidad, quiebres y percusión. Sea Of Love repite la fórmula de la canción anterior. Heavenfaced vuelve al sonido inicial del disco, suave y sencillo. This Is The Last Time inicia con suavidad y tiene un aumento de ritmo hermoso y para mantenerlo, nos presentan Graceless, percusión e intensidad, una de mis favoritas. Slipped nos frena con suavidad y pandereta. En I need my girl, la sensibilidad se intensifica y la esencia de The National  se hace notar agudamente en este tema. Humiliation me manda de nuevo a las ansias reprimidas de brincar, excitante. Seguidamente, Pink Rabbit me vuelve a colocar en la densa suavidad. Finalmente, Hard To Find cierra equilibradamente el disco, dejándome con ganas de poder escuchar más.

Con el característico sonido lento, las letras intensas y una buena probada de percusión -mi parte favorita- , The National agita el 2013.


M.
***

No es difícil de predecir. 

Escuchar esta banda con algo de atención o incluso como música de fondo, ha generado siempre sensaciones duales de admiración y tristeza. Y eso es algo que se ha afianzado desde su álbum debut en 2001, de nombre homónimo al del grupo, hasta hoy con Trouble Will Find Me, lanzamiento 2013.

¿Entonces qué queda por decir realmente de esta banda tan constante en estilo, forma y fondo? 

Pues que quizás pasa a ser una especie de sub-culto que no suelta una vez que engancha. Quizás The National ya es ese regalo esperado que no impresiona pero alegra/entristece corazones cada par de años. La calidad sonora no decae, las letras no dejan de lado su intensidad, los visuales minimalistas no dejan de infundir nostalgia. Apartando la descripción canción a canción del asunto, es el título del álbum  lo que genera un vínculo fuerte junto al "ritual" de escucharlo. "Los problemas me encontrarán". Una frase que asoma posibles consecuencias luego de excesos de esas sensaciones que tan bien se proyectan en las creaciones de este grupo. Soledad, nostalgia, tristeza. Incluso rabia contenida, y alegría lejana.

Con este lanzamiento hay algo nuevo sin embargo y es que conjuntamente, salió en promo a través del Tribbeca Film Festival un documental dirigido por Tom Berninger (hermano del líder de la banda), llamado Mistaken For Strangers. Promete al menos mostrar el devenir curioso de la banda on the road, especialmente considerando que su visión de las bandas de rock independiente es más bien ridiculizante y algo desfavorable.

(Reseña de Tribecca Film Festival del documental acá: http://goo.gl/7ofXc)



Sigamos sintiéndonos pues bien representados y acogidos por melodías y frases para interpretar lo incómodo y salvaje de nuestros días nublados.

Débora
Referencia a los vuelos de la muerte. Famosos durante la dictadura argentina.


El Primer Festival Aguamala, quiere dejar una pequeña huella en su calidad de vociferación histórica real.

Si bien el cine, podría decirse, es un género de público meramente pasivo, con las temáticas bien conducidas y decentes direcciones puede tener este efecto activador que yo por mi parte esperaría fuese promovido socialmente.

Entonces de ahí que Aguamala derive en estas épocas tan singulares para nuestra sociedad especialmente caraqueña, en un set de films de rasgos dictatoriales con una posible airosidad concluyente. Al menos con la idea picante de que luego del horror posiblemente llega una solución, principalmente porque alguien debe equivocarse.

Entonces en fin. Queridos lectores. Extendemos una cordial y soberana invitación a pasarse una tarde bien amena aunque algo intensa, en este relajo ideológico que al menos buenas discusiones esperamos nos traiga.

De la mano de Madre Medusa. Los estaremos esperando. Aquí les dejamos la citación con el resumen del programa:



Débora Ochoa Pastrán.

Después de severos años de ausencia, interrumpidos por la fallida banda sonora de TRON, el dúo francés refresca su concepto y nos presenta un disco dual, atractivo, y con altibajos premeditados para causar una sensación distinta de de placer acústico a través de la curiosidad que genera el álbum.

La portada es la primera señal de lo que va en total concordancia, luego de escucharlo un par de ocasiones, al concepto que toma el disco en sus trece canciones. Dos versiones en un mismo disco representado como la mitad del casco de cada integrante. Esta dualidad se evidencia a nivel general como específico, y va desde rendir culto a sus raíces, e influencias recorriendo sus inicios y trabajos más recientes hasta mostrar esa transición exitosa que deja constancia con este nuevo material.



Random
Access
Memories tiene un significado tanto en conjunto como en cada palabra por separado. A lo largo del disco se percibe algo de aleatoriedad influencianda por memorias de un camino ya recorrido, y el acceso a evolucionar  dejando a un lado viejas versiones de Daft Punk.

Desde la primera canción  hasta la sexta tenemos lo que he denominado la etapa Daft del disco, la que pasa de manera imperceptible, y evoca hasta sentimientos del film Electroma, sirviendo como gran intro que detona de la rola  siete en adelante, o lo que sería la etapa Punk. En este apartado Paul Williams inicia con una brillante colaboración que espanta el letargo y dirige a tomar caminos separados hasta la decimotercera canción.

The Game of Love es, personalmente, la canción más interesante de la primera parte. Me cuesta describir exactamente por qué, sin recurrir a memorias o sensaciones relacionadas a otros momentos y otras bandas sonoras vitales como Mr. Oizo. Algo parecido sucede con Instant Crush en la que colabora Julian Casablancas.

En Beyond se perciben vestigios de su canción Teachers del álbum Homework con efectos particulares de exponentes del género más técnicos como Armin Van Buren. No se escapa nada ya que, específicamente, en cada canción, se evidencian los cambios e inserción de los sonidos característicos de la saga.

Contact es la gran redención, concluye integrando todos los elementos que se presentan a lo  largo del disco de manera muy sencilla, sin dejar a un lado el sonido Daft que en su época proyecto al dúo francés a escenarios internacionales. Linealmente es como iniciar el recorrido en una playa desértica una noche y llegar a pleno Bronx con el boombox a cuestas en plena mañana, con todas las experiencias que se consiguen en un camino tan singular.

Ciertos elementos fueron dejados atrás. El uso excesivo de sintetizadores y autotune cede el paso a repeticiones mas parsimoniosas con un recorrido calmo en la preparación para la segunda parte del disco. Las colaboraciones, por otro lado, son medidas y no intrusivas, a veces imperceptibles. Todo bien pensado para generar un quiebre (a lo La Vida Boheme con su disco Será)

Favorita general: Touch ft. Paul Williams.

Dato Curioso: Los segundos finales de Beyond y Mortherboard.


De lo mejor de este año.

EG


Clifton Ross es otro de estos escritores estadounidenses de corte izquierdista y también asociado a la corriente beat, que ha estado presente y reportando procesos trascendentales como la revolución Sandinista y la Bolivariana (más reciente). La opinión de algunos respecto de este traveler, es la de ser un poco suave respecto a sus ideologías políticas, o quizás demasiado poético al momento de plasmarlas. Se le ha tildado de ignorante incluso por publicaciones como aporrea.org, por no converger en opiniones demasiado rígidas respecto de la trascendencia del Socialismo del siglo XXI en latinoamérica, por ejemplo.

Aunque sí llama la atención esta especie de pugna o debate, atrae y atrapa mucho la creación literaria de este nómada constante. Lo que este modesto y talentoso escritor ha logrado aportar, a pesar de una cierta imagen de bajo perfil que predomina en él.








Todavía Humano.

Cuando quiero dejar de ser humano
y deseo ser el viento enfurecido atravesando
las aterradas ramas de los árboles
de donde pájaros aterrorizados vuelan
hacia el alboroto invisible
descubro que incluso ahí soy humano
y entonces anhelo ser un gusano arrastrándose
por la tibia tierra, comiendo
lo que encuentre y dejando sólo mierda
tras mi paso, incluso ahí encuentro que soy humano
y entonces deseo ser el mar
agolpándose contra la tierra,
el peso de la lujuria desesperada quebrándose
en nada que no sea espuma burbujeante
y bruma ofuscada en el aire
encuentro que un toque humano, aún,
imbuye las acciones
y entonces deseo ser una estrella
reventando toda su furia,
feroz como el fuego en los ojos de Dios
hasta hundirse en su propio colapso
dentro de un agujero negro en el espacio oscuro
todavía, pareciera todo demasiado humano,
este vacío, esta ira y esta furia,
esta ausencia de lo que es humano.

Tomado de la compilación "Traducciones del Silencio", de la Fundación Editorial El Perro y la Rana. (2007)

**
La actualidad está ahí al alcance de la mano y un clic, pasando ante nuestros ojos lúdicamente. Seduciendo nuestro intelecto hacia el consumo de lo más inmediato. Es lo anterior y pasado lo que genera más flojera en estas nuevas generaciones de pantalla y Funk.

Salud Clif.

O.P Deb
 MM Revista. 2013






El arte de organizar sonidos y silencios es conocido históricamente como música. Si bien la música es una expresión de emociones definidas y/o indescriptibles, la misma también maneja una estructura sólida y específica, la cual puede ser transparente para quien la escucha.

Cuando tarareamos una canción porque nos gusta o porque simplemente se nos pega, no prestamos atención al número de riffs, beats o cuantas escalas de notas maneja la composición. Esto a menos que seamos músicos profesionales, o hagamos un análisis detallado  y aficionado de la canción por mera inversión pro-activa de nuestro escaso tiempo de ocio, camino a nuestras casas. Sin embargo para el asombro o aceptación de muchos (o pocos) el arte de componer canciones tiene una estrecha, invisible y hasta bonita conexión con el cálculo y el ordenamiento de cada nota musical.

En la década de los 80 surgió en Estados Unidos el género denominado MATH ROCK ó Rock Matemático, el cual tenía como principal influencia el rock progresivo, y consistía en el uso de las combinaciones numéricas como herramientas para crear canciones. Este género se caracterizó desde sus inicios por la innovación constante de sonidos, dándole prioridad a la batería, la cual maneja los tiempos de las canciones, mientras que el uso de las guitarras se mantiene bastante limpio. Los vocales en este estilo suelen ser secundarios y generalmente son grabados en menor volumen. Por lo tanto, las canciones suelen ser predominantemente instrumentales. Una entretenida montaña rusa musical, a mi modesto parecer.

(AMERICANO)



Bandas como Radiohead, Tool, Foals (en sus inicios) y Minus the Bear (en sus inicios), han sido catalogadas dentro de este género. Sin embargo en la actualidad la mayor parte de las bandas englobadas en este estilo se encuentra en Japón, donde el género se ha popularizado al punto de considerarse uno de los más imponentes.

(JAPONÉS)

Indiscutiblemente, existirá siempre un cable invisible entre el arte y la ciencia de crear música. Existirá y persistirá aunque no sepamos distinguirlo en los precisos segundos en que alguna tonada nos esté partiendo la cervical con el escalofrío que nos genera.

Bon Chance

M.
Corresponsal para MM Revista







Link a The Math Rock, Tumblr dedicado a publicar info y videos acerca de bandas de Math Rock, para los interesados con el "género" o los ya familiarizados en busca de más: AQUÍ.






Reznor es imperdible en cualquiera de sus facetas, y sus distintos proyectos afianzan la idea del alcance de su creatividad. "How To Destroy Angels" viene a ser una de esas notables tangentes a Nine Inch Nails que en definitiva cada vez se manifiesta con más euforia.

Welcome Oblivion (Marzo 5 2013) se titula la más reciente compilación de este proyecto independiente, siendo este sin embargo su álbum debut de estudio. Escuchar solo un track basta para disparar las sensaciones, el estímulo visual y enérgico a un lugar mucho más dinámico, aunque también algo misterioso. Bajos característicos sumergen los sentidos en un pequeño trance que ambiciona acoplarse más y más a la esfera sonora. Un álbum perfecto tanto para los soñadores de día como para los atormentados de noche.

Sí hay elemento nuevos. Sí hay más "alegría", si es que así se le puede llamar al dinamismo y nuevas melodías incorporadas. En definitiva las armonías de algunas canciones como Ice Age y On The Wing transmiten algo de optimismo aunque no traten de nada por el estilo. Pero quizás lo más fantástico termina por ser cómo se acopla el concepto visual/estético del álbum a estos sonidos tan diversos y a la vez tan distintivos. La sensación que queda es algo así como una paulatina sintonía con la interferencia.

Es un "seguro" que seguiremos escuchando más de How to Destroy Angels. Y en definitiva con ansias los seguirán esperando nuestros audífonos.

O.P Deb
Para MM Revista.



Cualquiera que me conozca puede decir que no tengo madera de líder bajo el concepto típico que aparece en la real academia, tampoco ha sido mi norte serlo. Si voy más atrás hasta mi época en la secundaria, difícilmente me ponía en primer plano ante cualquier actividad,  siempre dejando mis decisiones en segundo plano por el simple miedo o desatención  a exponerlas.


Tomando esta reflexión como punto de inicio heme aquí en el Metro de Caracas después de un tiempo sin usar este vital servicio por andar en dos ruedas motorizadas. Ha cambiado nada, solo un poco mi concepción del tiempo que era la empresa de ir de la estación Miranda a la estación Las Adjuntas en poco menos de 60 min, en hora pico. Luego de esperar cinco trenes llenos hasta las metras veo hacia los lados esperando un líder que vocifere -No es que los vagones están llenos, es que la gente está mal distribuida!!!- Este líder imaginario llevaría esta queja hasta las más altas instancias y en un cortísimo plazo toda la sociedad que usa el Metro de Caracas se arrejuntaría aprovechando el espacio eficientemente para que los otros usuarios entren y seguir la cadena hasta descongestionar el sistema. Denme una cachetada que estoy desvariando.


Es en mi regreso cuando analizo un liderazgo un poco menos utópico.


Foto vintage del Metro.
Con el Metro menos congestionado el concepto de liderazgo se transforma un poco. De dirigir masas hacia un objetivo en común el concepto muta a un simple respeto por el prójimo, a colocarte en los zapatos de alguien extraviado, de un turista que no habla el idioma, de hacer algo por un niño perdido. El liderazgo surge al preocuparse por la otra persona dejando, por un momento, las obligaciones propias. 


En estas situaciones, cuando la mayoría de las personas se enconcha en sus audífonos Beats por temor a una burundanga, un paquete chileno, o un quieto contra la pared, no me resisto al ideal de una sociedad donde se pregunte por ayuda y alguien se detenga a ayudar. No confundan, no le doy dinero a los que piden en los vagones, o hacen malabares con cuchillos en Las Palmas, eso es otra cosa totalmente diferente. Fuck Them.


Entonces, viene esta señora dando vuelta y vuelta en la transferencia de Plaza Venezuela de un lado a otro, preguntando cómo llega a la estación La Bandera cuando va en dirección a tomar el tren hacia Zoológico. La gente la esquiva haciendo eslalon, y en mi análisis de un microsegundo, no logro caer en cuenta por qué -¿Es una conducta aprendida? ¿Paranoia exacerbada? ¿Egocentrismo para llegar a casa a ver la telenovela? ¿O real necesidad de tener mil labores que esperan en el hogar?- En un segundo ya había encaminado a la señora hacia su destino cuando me cae otro sujeto que causa repulsión en las masas no contestatarías: El Borracho.


Foto vintage del Metro.
Este borrachín comete el error casual de preguntarle a la señora perdida de La Bandera, cómo llegar a Catia. En ese instante abro una brecha en mi mente e imagino toda una situación donde la señora recién ayudada le dirige la palabra al personaje borracho y le dice –Pregúntele al muchacho- o alguna variante que se adapte. Fuck Me. Ahora la señora de La Bandera adopta la posición del encuestado y dejándole hablar solo, repele al señor pasado de tragos. 


Me obligo a intervenir nuevamente y guiar al sujeto al otro lado del andén para que tome dirección Propatria. Este gesto de ayuda fue premiado con un fuerte espaldarazo y una efusiva despedida de manos donde cualquiera hubiese dicho -me jodieron, me restregó la burundanga. Adiós órganos-. La gente me ve de reojo y susurra –Suicida- como si la previa acción es sinónimo de locura y vuelven a su inmersión. Entre tanto, mientras veo mis manos a ver si me dejó algo raro, el borracho cruza el andén y desde el otro lado aúlla y dice - Gracias Perro!-


Qué más reconfortante que eso. Perro.


Deténganse. Evalúen la situación, y presten su ayuda. Detalles para ser potencia y potenciar no sé, la vida.


Suena a toda una experiencia a lo Die Hard. Lo fue.


EG.






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