Mostrando entradas con la etiqueta Madre Medusa III. Mostrar todas las entradas


Un curioso destino une a Thierry Guetta, inmigrante francés de afición combinada por filmar y por el arte callejero, con el enigmático Banksy, figura polémica y atractiva en el mundo del Street Art mundial. Thierry decide crear un dignificante documental con extractos de todo lo que vivió en callejones de distintos países. Banksy (asqueado) le “pica alante”, y se vuelve él mismo el director de esta idea, instando más bien a Thierry a convertirse en quién ahora es el famoso Mr.BrainWash.


El resultado queda salpicado de creatividad y sátira. Al darle la vuelta a los 87 minutos, la sensación de haber abierto los ojos a un mundo desconocido por muchos no nos abandona. Banksy de algún modo queda como el pilar representativo de toda la movida tanto a nivel creativo como intelectual. Con su anonimato inamovible, sus ideas plasmadas tan vivamente, y sus obras en subasta por miles de dólares, se lleva el premio indiscutible de renegado prodigio. Junto a él, miles más buscan hacerse un espacio privilegiado en esta sub-cultura urbana, mientras otros como Mr. BrainWash, solo invierten su dinero y todo lo aprendido de otros para construirse ese mismo lugar ambicionado.


Queda abierto el debate de si la astucia de Banksy al haberse coronado como director del mockumental (o falso-documental), es mayor a la de Thierry, quien algunos dirían se construyó a Mr. BrainWash haciendo un simple Copy-Paste. 


***

Otros mockumentales geniales: 
I´m Still Here

Borat
Parks and Recreation
Modern Family
The Office

DO

Articulo de Opinión:  Es un articulo en el cual la persona que lo escribe pone sus perspectivas y sus razonamientos acerca de algún tema.

***

La iniciativa de bicicletear la ciudad no tiene nada de malo. Moverse en el ciclomóvil mejora la salud, descongestiona el transporte público, alivia trancas y genera un superávit considerable de endorfinas y buenos humores. Intentar criticar la saludable y juvenil actividad de pedalear una ciudad que cada vez se sume más en caos automotor y viciosos productos químicos y humanos, sería poco perceptivo. Si bien está el asunto de la seguridad personal que se ve en riesgo al tomar la bici y enfrentarse a la jungla caraqueña, estos colectivos se ocupan bastante de darse mutuo apoyo y útiles recomendaciones de circulación. Así que punto salvado, no voy contra la actividad.


No es secreto que siempre circulan por los callejones de Caracas nuevas ideas y proyectos que desean salir a flote y agregarse al ámbito cultural del que Causa Venezuela forma parte importante. Independientemente. Sin necesidad de estar bajo el ala de una línea de pensamiento para prosperar. Y no solo refiero a una pseudo-rancia-publicación nada periódica como Madre Medusa. Hay quienes simplemente pintan y no son expuestos. Escriben y no son publicados mientras año tras año son cercenados de concursos de escritura por no gritar en sus dedicatorias o líneas de historia un apoyo explícito a, en este caso, el gobierno. Basta ver el Festival Internacional de Poesía.


Sin necesidad de estar bajo el ala de una línea de pensamiento para prosperar.


Quizás estoy muy equivocada pero no dejo de sentir que así como hay una gran cúpula de medios comandada por Iván Loscher, César Miguel Rondón y, para las nuevas generaciones, con Ivan Mata, David Rondón, y Alex Goncalves, existe también una sólida cúpula excluyente de iniciativas, pero por parte de jóvenes revolucionarios, afectos al gobierno que desde el 99 tenemos de turno. No es que per sé las Bici Mamis o las Guerrillas Urbanas sean quienes deciden si una iniciativa surge o no. Estamos claros que si vienes con un pre-discursito político bien documentado de título "vamos a sembrar la semilla de la revolución" a los directivos de Causa, tienes garantizado un post en el blog, o un videito de youtube con tremenda producción, una disposición de recursos específicos sociales y culturales, que de entrada no tendrías haciendo tu revolución no-bolivariana a solas.


Si nosotros nos largáramos hoy mismo a la Alcaldía del Municipio Libertador, pidiéndole a J.Rodríguez apoyo para hacer sendos posters de Madre Medusa y ponerlos en las estaciones más congestionadas del Metro de Caracas o sacar decentes tirajes, y decidimos que no estamos uniformados ni de mente ni de atuendo, si somos francos y simplemente pedimos apoyo para convertirnos en un canal expresivo abierto, afectado por su ambiente cercano, crítico, ingenuo y trabajador, si nos presentásemos como nada fanáticos del fanatismo, y nada interesados en vender un sólo ápice de nuestro espacio a cualquier posible consigna que no sea propia, no tendríamos en definitiva el mismo recibimiento que un proyecto que simplemente se titule "Ciclo Guerrilla Urbana". No tendríamos el mérito de ser una iniciativa que promueve el desarrollo cultural, a menos que.

La palabra "guerrilla" conmueve hasta al chavista (o ex-chavista y neo-madurista) menos apasionado.



Ni siquiera juguemos a ser ingenuos. La palabra "guerrilla" conmueve hasta al chavista (o ex-chavista y neo-madurista) menos apasionado. Intuitivamente todos entendemos el peso de las palabras y lo que refieren sin demasiadas explicaciones. Las chances no son las mismas, ni que me pintes a Causa Venezuela como el movimiento cultural más berraco de la tierra. Cada vez que hay un espacio de no información, veo fotos de indígenas por los que debemos pelear, héroes de independencia que debemos recordar (pernicio), apoyo a una CAUSA con la que no necesariamente todos se sienten identificados pero ahí está. Llenando los newsfeed de facebook con el claro ventajismo de un apoyo por detrás al que no todos pueden apelar. Reverbera en mi la frase: "Y los que quieran patria, que vengan conmigo.", dicha por Hugo Chávez. Nada más desmotivante para quienes queremos patria, pero no quieren ir para ese lado de la finca."Madre Medusa Revista Revolucionaria". Cómo quisiéramos ser genuinamente de izquierda carajo.


La palabra "guerrilla" conmueve hasta al chavista (o ex-chavista y neo-madurista) menos apasionado.


Si bien no criticaría ansias de notoriedad porque quienes tenemos algo que comunicar, de fondo siempre buscamos poder llegar a más gente, no todos estamos jugando en el mismo patio con la misma cantidad de metras. En Venezuela aún en los estratos más juveniles y frescos continuamos luchando con un sectarismo al que nos acostumbramos nos marcara la política del estado. Madre Medusa al pronunciarse en estos respectos está defendiendo de fondo un terreno que está algo desolado, aunque parezca necio de exponer.


Así que sí, muchas de estas iniciativas me lucen a veces como un intermedio entre una actividad y una ideología final, sin demasiada discreción y quizás incluso con algo de arrogancia, traducida en risa,  como para que quienes no nos dejamos hipnotizar por las maravillas del dador, nos lamentemos a regañadientes. Pero con el mito de que sobre esas ruedas solo van personas despojadas y altruistas, no me siento reconfortada. Salvando el espacio de los buenos amigos que sé, apoyan la movida.

DO


Un senador del congreso de los Estados Unidos con mucho carisma y una vanidad característica de su nivel de poder, esconde una arrogancia despiadada para conseguir escalar posiciones en Washington. Francis Underwood (Kevin Spacey) es acompañado en esta empresa por su esposa Claire (Robin Wright) quién es su contraparte femenina, de mismo perfil y semblante.

Su alfil Doug Stamper es la mano oculta que mueve toda la telaraña de intriga y el encargado de los asuntos marginales que amenazan con su avanzada. El congresista Peter Russo, inocente, funge como el peón para allanar su camino a los más altos escaños. Por último Zoe Barnes, una joven e insaciable periodista,  toma el papel de reina, de peón, de alfil. La relación entre ella y Frank es una arista capital dentro del desarrollo de la serie.

En el primer capítulo el personaje de Francis se define ante el espectador, confiado de que obtendría la Secretaría de Estado por la que tanto luchó con la nueva administración, y le es arrebatada fríamente como si de todo un cálculo se tratara. Con esta decisión todo cambia y busca hacer que el nuevo staff tenga unos primeros 100 días fatales, pues quiere demostrar que el poder real descansa en la persona que tenga la columna vertebral de influencias y el rencor necesario para mover cualquier obstáculo.

Claire, en cambio es ambivalente, dirige su organización ambiental sin fines de lucro monetario que usa para alcanzar por el contrario lucro de posición y reconocimiento, no importándole vender su integridad a grandes compañías trasnacionales que de una forma u otra degradan el ambiente. La conexión entre estos dos se basa en la sed casi insaciable de conseguir escalar posiciones a nivel de poder y fama. En algún otro sentido, incluyendo el sexual y emocional, cada uno tiene su amante o amor platónico que cumple esas necesidades respectivamente.

La gran presunción de House of Cards, tanto en esta versión como en la original de la BBC,  es que Francis  rompe lo que se denomina la cuarta pared y habla directamente a la cámara, una de las opciones estilísticas más inciertas que cualquier serie pueda presentar. La clave es que se  necesita a alguien absolutamente convincente para hacer que el truco funcione. Spacey tiene todas las credenciales y da una clase magistral al respecto; su diálogo drena ya sea con desdén o con un desinterés calmo cada situación, características de un hombre que ya ha puesto en marcha los acontecimientos y sabe, antes que nadie, las consecuencias de lo que está a punto de ocurrir. Spacey también tiene un bien afinada mirada que usa sin mucho exceso en escenas donde se fastidia, y es en estas situaciones donde más se glorifica este recurso  al contemplar como rompe ese muro e involucra al espectador.

Los monólogos son excepcionales “You know what I like about people?” pregunta Francis mirando a la cámara “They stack so well.” Completa hojeando la primera página del periódico donde se reseña el desastre que acaba de causar machacando la nominación de uno de sus colegas candidato. Francis mira a la cámara y dice que el hombre se irá a casa y se dará cuenta que está en rodajas y cubitos. Francis concluye “My God, all I ever amounted to was chitlins.”

“You know what I like about people?”

“They stack so well.”

Mejor aun es cuando un hombre semidesnudo, hippie y sucio sucio grita como un animal ante la policía queriendo ser escuchado. Francis camina hacia él y le dice “Nobody can hear you. Nobody cares. Nothing will come of this. Let the nice men take care of you” dice, en parte paternal, y en parte como una orden. Imaginense en una situación asi, en su propia ciudad.Genial escena que crea ese carácter de Francis que se hace irresistible y hasta admirable.

Como esta inesperada, es cuando Claire entra a trotar al cementerio y es enfrentada por una vieja chiflada que le grita inesperadamente. Escenas no de relleno, si no mas bien de gran importancia para definir las características de estos personajes.

Francis es un desgraciado, imagen que no escapa a la que tenemos de los políticos, pero no se puede culpar su método para conseguir poder cuando la mayoría de nosotros en algún momento  nos ponemos en esa posición pero sin saber que haríamos para llegar hasta ella. Francis lo hace, y Claire lo acompaña. Y en otro modo, Zoe con su búsqueda de fama y Peter con su búsqueda de redención ejemplifican dicha naturaleza humana.

Fuera de todos estas relaciones que se desarrollan magistralmente a lo largo de 13 capítulos, House of Cards le da un cambio total a la visión clásica sobre el movimiento político en Estados Unidos, que, presentado de veces en películas y series, siempre mostraba un panorama prolijo, ademas de mostrar culto a  personajes con el aura de Francis, como nuestro propio Jorge Arreaza, y las luchas de poder interno en el Chavismo. 

EG
Madre Medusa Volumen III


Hogar.

Lo que me dice la puerta de tu hogar jamás lo he escuchado, lo que hablan las sábanas, lo que ocultan los cuadros que han de conservar maravillosos secretos, los más oscuros. Cuadros que han de presenciar tu profunda felicidad y han de verte llorar algunas veces. Todo en ese mágico lugar me habla -aquel estante descolorido ha de reírse de ser cómplice de nuestras perversidades amorosas- 
A veces también escucho al piso dando la bienvenida. Celebrando. Como si nadie con mis intenciones hubiera pisado con tanta disposición anteriormente. Qué me dirá el cabello de tu madre. Qué esconderá ese saludo un poco lejano…

Una vez que comencé a sentir tu hogar como el caracol su caparazón protector, su casa andante, la del fin de semana, la de vacaciones, la de lluvias pasajeras y el puerto de globos que dejamos volar aquel día, supe que pronto anhelaría lugares así de mágicos contigo. Tener millones de secretos alojados en cada centímetro cuadrado de aquello que alguna vez llamemos hogar.

Ska Angel: Madre Medusa Volumen III

Copyright © 2012 MADRE MEDUSA.